Suscríbete a nuestra newsletter

“INSTITUTO DE ALTO RENDIMIENTO PROFESIONAL Y PERSONAL”

8 abril, 2019

Resuelve con productividad los problemas en el trabajo

Al abordar esta parte de tu trabajo con la disposición de escuchar, comprender y ofrecer asistencia, se obtienen resultados más positivos que la demostración de una intención primaria de castigar y hacer cumplir las reglas. Si bien los miembros del equipo son frecuentes en las solicitudes de atención organizativa a sus necesidades, debes mantener un punto de vista racional. Desarrollar el potencial de los miembros del equipo y aumentar la productividad es más importante que ganar una batalla verbal y demostrar la fuerza de tu propia autoridad.

El primer paso para tratar una queja es descubrir si está lidiando con un problema personal que en realidad es responsabilidad del miembro del equipo o con una situación más apropiada para que la gerencia la aborde. Aunque pueden ser desagradables de enfrentar, las quejas expresadas de manera abierta y directa son las más fáciles de manejar. Con demasiada frecuencia, las quejas se ocultan de la vista y se expresan como síntomas que deben analizarse e interpretarse.

Las quejas no expresadas pueden producir varios síntomas. A veces, un aumento en el absentismo, la tardanza o la rotación laboral indica un descontento de algún tipo. Irritabilidad, chismes, quejas y discusiones también surgen de las quejas no expresadas. La disminución de la productividad también puede ser un síntoma causado por la insatisfacción no expresada. Más específicamente, la disminución de la calidad del servicio al cliente, el aumento de errores y pérdidas, y una respuesta más lenta a las necesidades de la organización pueden ser síntomas causados por insatisfacción no expresada.

A menudo, una queja expresada no es la verdadera fuente de dificultad, por lo que siempre debe tratar las causas en lugar de los síntomas o arriesgarse a que el problema vuelva a aparecer más tarde. Al igual que hacer preguntas puede ayudarte a aplicar el sentido común a la toma de decisiones, hacer preguntas es vital en medio de los problemas que involucran a las personas. Haz preguntas cuidadosamente redactadas para asegurarte de que aprendes el problema real, no solo un síntoma.

Haga preguntas como estas:

▲ ¿Cuándo comenzó este problema?

▲ ¿Quién más se ve afectado?

▲ ¿Cuál crees que es la causa?

▲ ¿Cómo te gustaría resolver el problema?

▲ ¿Qué recursos están disponibles?

Mientras un miembro del equipo describe un problema, su rol apropiado es escuchar; más tarde, puede ofrecer asistencia concreta, buscar la cooperación de la administración superior o, si el problema es realmente personal, refiera al empleado a una agencia o persona calificada para obtener ayuda o asesoramiento.

Si determinas que estás lidiando con un problema menor que afecta solo a una persona, todo lo que puedes necesitar es una o dos sesiones en las que escuches y ayudes a la persona a desarrollar una solución.

Durante estas sesiones, escucha lo que el miembro del equipo tiene que decir sin ofrecer juicios, soluciones u opiniones. Permite que la persona resuelva una solución en un ambiente de apoyo.

Cuando los problemas personales graves, como una enfermedad física, un alcoholismo sospechoso o conocido, o un comportamiento fuertemente neurótico afectan a un miembro del equipo, puedes remitirlo a una organización de apoyo. Si tu organización mantiene algún tipo de programa de asistencia para empleados, anima a la persona a considerar qué recursos ofrece el programa. Tu preocupación e interés aseguran al miembro del equipo y reconocen la necesidad de la organización de la habilidad y el conocimiento de esa persona.

En tal clima, los empleados voluntariamente usan su potencial para la productividad. Si determinas que la queja presentada no está arraigada en un problema personal del miembro del equipo, sabes que posiblemente estás tratando con una preocupación organizacional.

“Aunque en los miembros del equipo son frecuentes las llamadas de atención organizativa a sus necesidades, debes mantener un punto de vista racional. Desarrollar el potencial de los miembros del equipo y aumentar la productividad es más importante que ganar una batalla verbal y demostrar la fuerza de tu propia autoridad “.

 

 

 

 

Bocados de liderazgo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos

  • Responsable LMI .
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios LMI.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en el Aviso Legal.

¿NECESITAS AYUDA?

Nos alegra que quieras contactarnos. Por favor, completa nuestro breve formulario y uno de los miembros de nuestro equipo se pondrá en contacto contigo.

Nombre
Apellidos
Correo electrónico
Teléfono
Dirección
Ciudad
País
Código Postal
Mensaje

X
¿NECESITAS AYUDA?