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“INSTITUTO DE ALTO RENDIMIENTO PROFESIONAL Y PERSONAL”

16 enero, 2019

Alcanza tus metas con buenas prácticas

Debido a que las acciones provienen de las actitudes, el aumento de la productividad puede requerir la remodelación de algunas de las actitudes que ahora determinan cómo usar el tiempo. Considera estas prácticas de uso del tiempo que afectan a la productividad y ve cómo están involucradas las actitudes:

▲ Concéntrate en actividades de alta prioridad. La ruta más rápida y efectiva para aumentar la productividad es dedicar tiempo a las tareas que promuevan metas importantes. Asegúrate de pasar en el trabajo tu tiempo que realmente importa; De lo contrario, puedes ser completamente consumido por detalles triviales. Se pueden pasar horas resolviendo problemas que otros pueden resolver. Responde a las inquietudes expresadas por los diferentes miembros del equipo al formarlos para resolver sus propios problemas. Este enfoque te ahorra un tiempo valioso y brinda a otros la oportunidad de desarrollar un compromiso, un sentido de pertenencia y una habilidad para resolver problemas importantes. Ayuda a otros a dedicar su tiempo a sus actividades de alta prioridad, y concentra tu tiempo y esfuerzo en actividades de alta prioridad que conduzcan al logro de tus metas.

▲ Ejercita la autodisciplina. La autodisciplina permite a las personas mantenerse enfocadas en una tarea y trabajar en ella hasta que se complete. Establece tus prioridades y luego no permitas que las distracciones, interrupciones o acontecimientos del momento rompan tu concentración. Disciplínate para dar a las tareas solo la cantidad de tiempo y esfuerzo que realmente merecen de ti, o delégalas a otros miembros apropiados del equipo. Cualquiera de las dos alternativas requiere una evaluación y consideración cuidadosas, y una concienzuda autodisciplina. Los perfeccionistas deben aprender especialmente a ejercer la autodisciplina para delegar trabajos seleccionados a otra persona que quizás no haga el trabajo tan bien como lo harían, pero que aún puede cumplir con los estándares de calidad esenciales. ¿De qué otra manera aprenderá otro a realizar este trabajo? En tales casos, los perfeccionistas deben aprender a aceptar menos que la perfección para aumentar las contribuciones de los demás, crear nuevas oportunidades y mantener la eficacia y la productividad en general.

▲ Sé persistente. La planificación cuidadosa y el establecimiento de metas, la determinación de alcanzarlos y el reconocimiento de los beneficios de alcanzar una meta son vitales para la productividad personal. Esta combinación de factores permite que uno sea persistente, y la persistencia es siempre característica del individuo exitoso. Muchas personas asumen con entusiasmo nuevos trabajos, nuevas responsabilidades y nuevas asignaciones, comenzando con un gran entusiasmo y progresando rápidamente, pero pronto pierden impulso y nunca terminan el trabajo. Al contrario, las personas productivas establecen metas definidas, planifican cuidadosamente y concentran su atención en la acción requerida para alcanzar cada meta. Las personas persistentes tienen su meta en mente y trabajan tenazmente hacia ella hasta que saborean el éxito de lograrla.

▲ ¡Empieza! La mejor manera de garantizar la finalización de un proyecto es comenzar con él, ¡ahora! Dos razones explican el fracaso para lograr trabajos importantes: las personas nunca comienzan o nunca terminan. Ambos de estos patrones de tiempo improductivos caen bajo el paraguas debilitador de la dilación. Varios patrones de pensamiento defectuoso explican la mayoría de las dilaciones. Seguir estas pautas te permitirá evitar estos inconvenientes:

  • Comienza con el trabajo requerido y continúa sin depende si te apetece o no. Comenzar es a menudo la parte más difícil de un proyecto; Una vez comenzado, a menudo la “inspiración” le sigue. Thomas Edison, el famoso inventor estadounidense, lo expresó bien cuando dijo: “El genio es 1 por ciento inspiración y 99 por ciento trabajo/sudor”.
  • Afronta el hecho de que algunos trabajos nunca serán “fáciles”, ahora o más adelante. Divide el trabajo en pasos lógicos para hacerlo más llevadero en cada etapa. Empieza a trabajar, trabaja de forma sistemática y disfrutarás de un sentido de dominio que te permitirá completar el trabajo.

▲ Lucha por los resultados, no la perfección. El énfasis excesivo en la perfección casi siempre produce consecuencias negativas. Las personas productivas distinguen entre lo que es importante y lo que no lo es. Dedican un tiempo razonable para realizar una tarea específica; luego se apegan a su fecha límite. Reconocen que algunas tareas simplemente no son lo suficientemente importantes como para dedicar demasiado tiempo o esfuerzo en ellas. Incluso en proyectos genuinamente significativos, los individuos verdaderamente productivos simplemente buscan resultados, no la perfección. El establecimiento de metas te permite identificar los logros más importantes para ti, establecer prioridades y poner en acción los pasos necesarios para alcanzar tus metas.

Bocados de liderazgo

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